Gli amanti dell'opera

Gli amanti dell'opera

martes, 22 de abril de 2014

Richard Wagner - Die Meistersinger von Nürnberg (Bailey, Moll, Weikl, Kollo, Bode, Dallapozza, Hamari; Solti; Wiener Philharmoniker)



Los Maestros Cantores Vieneses generan opiniones divididas, por un lado, aquellos que la consideran una gran grabación, la tienen entre sus favoritas y ponen a Norman Bailey entre los mejores Hans Sachs en disco, por otro, los que la destrozan totalmente calificándola como un error en la carrera de Solti. Personalmente yo entraría tanto como detractor al igual que defensor, me parece que tienen sus puntos altos, de gran atractivo como también su lado débil, no alcanzando un lugar de privilegio por los desajustes con los que cuenta.

Tras grabar su inmenso Parsifal, Solti se dio a la tarea en afrontar la enorme empresa de hacerle frente a Maestros (ópera que siempre le guardó especial aprecio, como yo) 
Aquí, en su primer intento, la dirección se antoja y tiene aires de mucha rimbombancia, ya desde la obertura nótese el gran peso que le da a los metales, la Filarmónica de Viena se escucha de maravilla (como siempre) pero es aquí donde encuentro a un Solti no tan apasionado, falto del carisma y encanto que se encuentran dispersados a lo largo de toda la partitura.
La gran festividad, que es uno de los principales motivos inspiradores de la ópera, Solti creo que la sobrepasa, aunque el sentido de la delicadeza me gusta; por otro lado no siento tanto intimismo, contrariamente a su segunda grabación donde mostraba mayor transparencia optando por una lectura más enfocada hacia lo camerístico, teniendo mayor inmediatez y esa percepción de cómo con una orquesta grandísima como la requerida en todo Wagner, se pueden obtener momentos de "pequeñez"
A todo esto pienso que Solti grabó muy pronto Maestros, tal vez si hubiera esperado unos años las cosas pudieron haber salido mejor, con un mejor elenco y una batuta más inspirada, por fortuna se redimió veinte años después; en todo caso, es una grabación que con el tiempo he aprendido a tenerle afecto, amo esta ópera y amo a Solti, y cuando la escucho termino olvidándome un poco (por el encantamiento de la música) de los defectos que encuentro.

En cuanto al elenco, creo haber escuchado que Karl Ridderbusch sería la voz de Hans Sachs y Dietrich Fischer-Dieskau daría vida a Beckmesser, sea esto cierto o no, tanto Bailey como Weikl me parecen francos aunque me gusta más uno que el otro.
Norman Bailey tiene una voz muy amplia y profunda para Sachs, (¿o será que me he acostumbrado a este personaje desde su lado más baritonal con Stewart o Adam?) le da sentimiento el cual noto natural y puro, pero me cuesta trabajo imaginármelo como el querido personaje que aborda, y me quedo con el deseo de haber escuchado a Ridderbusch en sus zapatos, pensando que el resultado sería mejor.

En cambio, Bernd Weikl como Beckmesser me parece una maravilla; muestra sus facetas muy marcadas y desde que se le oye por vez primera, se sabe el carácter interpretativo que le da, casi ridiculizándolo y hasta sobreactuándolo, lo cual no veo negativo. Aun contaba con una voz joven sirviéndose de ésta para una satisfactoria (y graciosa) interpretación.

La pareja de enamorados en general me gusta; ambos ya habían cantado sus respectivos papeles en dos ediciones de Festival de Bayreuth y volverían de nuevo para la edición de `76.
Si bien a René Kollo lo encuentro en mejor estado tanto sentimental como vocalmente en los Maestros Dresdeneses de Karajan, aquí su interpretación me convence con todo y que dibuja a Walther más soberbio que como lo hecho en el `70 con el maestro salzburgués.
Por su parte la voz de Hannelore Bode me parece más que aceptable, aunque es evidente la falta del candor y gracia encantadora que Wagner dispuso en Eva, pero es mejor lo que ella canta y cómo lo canta si tenemos en cuenta a cuanta soprano que haya abordado el papel con una voz que nada tiene qué ver con el carácter aniñado de este bello personaje, de las cuales me pregunto ¿qué hacen cantando esto? destrozándolo por completo.

Pero quien se lleva todos mis elogios es el estupendo Pogner de Kurt Moll, de voz perfecta y con gran riqueza para el rol, seguro en todo momento y demostrando el porqué es uno de los mejores bajos que vinieran a partir de la segunda mitad de siglo XX teniendo esa magia tradicional dejada por un Franz Crass o Gottlob Frick; lo encontramos de nuevo en la grabación de Sawallisch teniendo la misma esencia plasmada aquí siendo ya uno de los
Pogner de garantía.

Al final me resulta hasta cierto sentido algo triste que no haya unos Maestros con la Filarmónica de Viena que guarden un lugar de honor entre las grandes grabaciones de esta bella ópera, (no digo nada de los de Knappertsbusch del `50 o los de Böhm de `44 pues no los he oído) pero como ya señalé, el tiempo me ha dado la oportunidad de aprender a quererla.


Richard Wagner "Die Meistersinger von Nürnberg"

Hans Sachs: Norman Bailey
Veit Pogner: Kurt Moll
Kunz Vogelgesang: Adalbert Kraus
Konrad Nachtingall: Martin Egel
Sixtus Beckmesser: Bernd Weikl
Fritz Kothner: Gerd Nienstedt
Balthasar Zorn: Martin Schomberg
Ulrich Eisslinger: Wolfgang Appel
Augustin Moser: Michel Sénéchal
Hermann Ortel: Helmut Berger-Tuna
Hans Schwarz: Kurt Rydl
Hans Foltz: Rudolf Hartmann
Walther von Stolzing: René Kollo
David: Adolf Dallapozza
Eva: Hannelore Bode
Magdalene: Julia Hamari
Ein Nachwächter: Wener Klumlikboldt

Georg Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker (1975)

CD I  CD II  CD III  CD IV + Libreto 

miércoles, 16 de abril de 2014

Richard Wagner - Der Ring des Nibelungen (London, Flagstad, Neidlinger, King, Nilsson, Hotter, Windgassen, Frick, Böhme; Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker)



El anillo del Nibelungo es uno de los viajes musicales más impresionantes que alguien pueda vivir, tan sólo escuchar los primeros minutos del Oro del Rin es ya un momento mágico que no se olvida fácilmente, esa música que surge de la nada y va naciendo de forma inmaculada advirtiéndonos el tamaño de experiencia que estamos apunto de experimentar y que a lo largo de quince horas nos adentra en un mundo que no nos deja escapar.

El sueño primigenio de Wagner siempre fue una conjunción de música y drama y esta obra hace justicia a lo que el compositor emprendería desde sus primeros acercamientos con la ópera, dando rienda suelta a sus dotes como dramaturgo y poeta, en una historia que en otras manos sería algo desconocido, me atrevo a decir.
Buena parte de su vida le dedicó a su concepción, en el transcurso de ésta vendrían Tristán e Isolda y Maestros Cantores notándose una evolución y modo de componer que terminaron por cimentar su genio compositivo.

Es increíble cuando, tras quedar asombrados por las últimas escenas del Oro, se interpone la Valquiria, con los motivos anteriormente escuchados, aquí más desarrollados, que encontraremos en Sigfrido y hasta el pináculo del Ocaso de los Dioses, dejándonos en estado de encantamiento; estoy seguro que todo aquel amante de Wagner atesora ese momento "la primera vez que escuché el Anillo" independientemente de cuál fuera la grabación, guardándolo en lo más recóndito de nuestros corazones.

Alguien puede escuchar Lohengrin o Parsifal con la máxima castidad que encierran en su música, los mismos Tristan y Maestros y darse cuenta del inmenso mundo que Wagner pone a nuestra disposición; al remontarnos al Anillo nos queda claro que los veintiséis años que transcurrieron en su concepción fueron los mismos en que la música abarcaría nuevos horizontes y tendría el estandarte colgado de lo que se conoce como "el sueño Wagneriano" ese que todos nosotros, de manera muy personal y como nos lo dicte nuestra razón, hemos tenido y seguimos sumergidos en él.




Das Rheingold



La ardua tarea de Solti (y de la DECCA) de registrar el Anillo se remonta a finales de los 50´s, encontrar a los cantantes que llenaran los zapatos de los tantos personajes aquí reunidos me imagino no sería algo difícil, estos abundaban en aquellos años cuando el canto Wagneriano vivía una época, si bien no tanto de oro, sí por demás gloriosa, sólo había que voltear la mirada hacia algo llamado Bayreuth y ahí encontrabas a los Wotans, Sigfridos, Brunildas...
Por otro lado, empezaban a emerger nuevas figuras que en años posteriores dominarían la escena, esto dando como resultado la que es la grabación más perfecta en la historia del disco y que difícilmente (por no decir imposible) se volverá a repetir y superar, así pasen las décadas, vengan las nuevas tecnologías o cuanto cantante y director se digne de emprender la inmensa osadía de grabar El Anillo.

En realidad está demás decir los alcances que logran todos y cada uno de los aquí reunidos, al ya saber (y escuchar) lo que logran con sus interpretaciones; "los elegidos" son voces ya legendarias, jamás volverá a haber otros cantantes como ellos, por más triste que esto se oiga, aunque viendo el lado positivo, será el único Anillo que se mantendrá siempre en el Olimpo por sus perfecciones técnicas sin que otro más lo destrone.


Septiembre de 1958: El Oro del Rin empieza a nacer.

Tras tener a los cantantes, el viaje inicia: George London constituye un Wotan antológico, la severidad de su voz no pudo ser más perfecta para el Dios nórdico (ya no volvería para Sigfrido y La Valquiria, la tarea pasaría a otro grande) pero lo que nos dejó es gigantesco.

Tener a quien es La Diosa Nórdica del canto Wagneriano (otra sería Birgit Nilsson) como Fricka es un lujo inabarcable; la Flagstad ya en sus últimos años y aun así el tamaño de su voz sigue resonando como en sus épocas de gloria.

La bella voz de Claire Watson como Freia, el imponente Fafner de Böhme y el ya inolvidable y legendario Alberich de Gustav Neidlinger no hacen sino depositarnos en lo que será el preámbulo de una Odisea que nos reservará momentos gloriosos.



Das Rheingold

Wotan: George London
Donner: Ewerhard Wächter
Froh: Waldemar Kmentt
Loge: Seth Svanholm
Fricka: Kirsten Flagstad
Freia: Claire Watson
Erda: Jean Madeira
Alberich: Gustav Neidlinger
Mime: Paul Kuen
Fasolt: Walter Kreppel
Fafner: Kurt Böhme
Woglinde: Oda Balsborg
Wellgunde: Hetty Plümacher
Flosshilde: Ira Malaniuk

Georg Solti; Wiener Philharmoniker (1958)

CD I & II + Libreto 

Die Walküre



Siete años de espera

Después del Oro, la grabación de Valquiria tuvo que esperar siete años, para estas alturas Solti ya tenía en su haber el Tristán, Sigfrido y El Ocaso de los Dioses dejando para el final la historia de la hija de Wotan.

Algo de gran atractivo en este anillo es que Solti dispuso de siete cantantes que en momentos de sus carreras fueron Brunilda (Flagstad, Nilsson, Jones, Dernesch, Lindholm, Crespin y Wälkki) siendo Birgit Nilsson la más que adecuada en esos años; su enorme caudal vocal es majestuoso.

La pareja de Welsungos es divina; James King en un personaje ya querido y que sería una de sus mejores creaciones y Régine Crespin siendo una de las Sieglindes (junto al ángel de Gundula Janowitz) más bellas.

La enorme vacante que dejó Kirsten Flagstad como Fricka, Ludwig le hace justicia con su bien conocida maestría dando toda una cátedra de canto (como siempre) encontrando en la esposa de Wotan uno más de sus inolvidables personajes.

Gottlob Frick dándonos un feroz Hunding como lo escuchado en su temible Hagen.

Y el caso de Hans Hotter sería lo cuestionable; que si no funciona como Wotan, que ya su voz estaba en desgaste, sea como sea, para mí él es el único Wotan, London lo hace de maravilla, pero Hotter me parece es "el elegido"


Die Walküre

Siegmund: James King
Sieglinde: Régine Crespin
Hunding: Gottlob Frick
Brünnhilde: Birgit Nilsson
Wotan: Hans Hotter
Fricka: Christa Ludwig
Gerhilde: Vera Schlosser
Ortlinde: Helga Dernesch
Waltraute: Brigitte Fassbaender
Schwertleite: Helen Watts
Helmwige: Berit Lindholm
Siegrune: Vera Little
Grimgerde: Marilyn Tyler
Rossweisse: Claudia Hellmann

Georg Solti; Wiener Philharmoniker (1965)

CD I & II  CD III & IV + Libreto

Siegfried



El Anillo corre un riesgo...

Solti completa Tristán, la Nilsson grabaría su Valquiria con Leinsdorf y llega Sigfrido.

Originalmente se tenía pensado darle este endiablado papel a un tenor que no cumplió con las expectativas esperadas por parte de los de DECCA. El cantante anunciado aparentemente sería Ernst Kozub quien había hecho audiciones para ellos; "su Siegfried" (como lo llamaron) sí llegó a grabar partes del tercer acto pero fue evidente el resultado: una falta de preparación y no sabía del todo el personaje, comprometiendo la realización de Siegfried hasta el grado de casi cancelar el proyecto (adiós Ocaso, adiós Valquiria) por fortuna había un cantante "ideal" para ello: Wolfgang Windgassen.
Pero el tener a Windgassen igual supuso algunos obstáculos: el por qué no se le dio el papel en un inicio y que era un cantante con una agenda ocupadísima. Finalmente (y para fortuna de nosotros) accedió cantarlo y exigiendo que sería de nuevo Siegfried en El Ocaso (con todo y que los de DECCA no sabían si se realizaría dicha grabación)

Para este ´62 Windgassen ya tenía en su haber suficientes Sigfridos en Bayreuth, más sería la primera vez que lo llevaría al estudio; es el Siegfried por excelencia a partir de la segunda mitad de siglo XX, varonil y delicado e igualmente dramático por más que su voz no tenga tan marcada esta característica, aun así, se le escucha y uno queda complacido.

Hans Hotter entraría en labor por George London en una acertada elección, nuevamente vuelven los tremendos Alberich y Fafner con Neidlinger y Böhme y la dulce voz de Joan Sutherland como el pájaro del bosque, pero es en definitiva Birgit Nilsson quien se lleva la grabación; se adueña por completo de todo, pasa sin piedad por encima de Windgassen (y de la orquesta) por más que conformen una estupenda pareja, algo similar al Tristan en Bayreuth de Böhm, donde la sueca se lleva todas las palmas. Lo que Böhm logró sacarle como Isolda, Solti lo hace como Brunilda en tan sólo un acto... maravillosa.


Siegfried

Siegfried: Wolfgang Windgassen
Brünnhilde: Birgit Nilsson
Mime: Gerhard Stolze
Der Wanderer: Hans Hotter
Alberich: Gustav Neidlinger
Fafner: Kurt Böhme
Erda: Marga Höffgen
Waldvogel: Joan Sutherland

Georg Solti; Wiener Philharmoniker (1962)

CD I & II  CD III & IV + Libreto

Götterdämmerung



Y al final... el Ocaso.

Llegamos al punto culminante de las jornadas del Anillo, la más complicada y pesada de las partes que lo comprenden; si bien se grabó antes que Valquiria, está claro que es el mayor acercamiento a lo que sería (por decirlo de algún modo) el corazón del proyecto.

Como se leyó en el Siegfried, Windgassen exigió que aquí volvería a encarnar a dicho héroe, siguiendo el mismo camino como lo dejó dos años antes, completando lo iniciado desde aquella primera escena de Sigfrido hasta sus últimos suspiros en el tercer acto de este Ocaso: prodigioso.
Gottlob Frick canta su inmortal y maléfico Hagen, insuperable, con una voz de bajo negra como la noche, como diría Birgit Nilsson; ésta, con el mismo furor de un Windgassen, en estado puro.
Sobresale la pareja de hermanos de Gunther y Gutrune con un acérrimo Fischer-Dieskau y de nuevo la agraciada voz de Claire Watson, que primeramente conocimos como Freia, unas jóvenes Lucia Popp y Gwyneth Jones como dos de las hijas de Rin y cuando parecía no haber más sorpresas, Christa Ludwig como Waltraute pone la guirnalda a todo esto.
  
Más de ciento veinte músicos, obstáculos por los que tuvieron que pasar, anécdotas y sobre todo, siéndoles fiel a un Wagner que vio en esta obra un caudal de posibilidades que si él escuchara pienso quedaría satisfecho. 
Al final fue un proyecto que tardó siete años en completarse y el resultado no pudo ser más perfecto; seguiremos sorprendiéndonos con los gritos de horror de los niños nibelungos por el poder del anillo, los truenos que surgieron de grandes láminas de acero, el martilleo a los yunques al momento del descenso a Nibelheim, la terrorífica voz de Alberich y el reflejo de su invisibilidad, el resonar de la trompa de Hunding, los golpes de la lanza de Wotan, Sigfrido forjando la espada, los dulces murmullos del bosque, o el terrible destino que Alberich dispuso a los dioses: el momento de la destrucción del Valhalla consumido por las llamas, terminando así la magia que iniciara hace más de 50 años, está presente en estos tiempos y seguirá así indefinidamente.


Götterdämmerung

Siegfried: Wolfgang Windgassen
Gunther: Dietrich Fischer-Dieskau
Alberich: Gustav Neidlinger
Hagen: Gottlob Frick
Brünnhilde: Birgit Nilsson
Gutrune: Claire Watson
Waltraute: Christa Ludwig
Woglinde: Lucia Popp
Wellgunde: Gwyneth Jones
Flosshilde: Maureen Guy
1. Norn: Helen Watts
2. Norn: Grace Hoffman
3. Norn: Anita Välkki

Georg Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker (1964)

CD I & II   CD III & IV + Libreto