Gli amanti dell'opera

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viernes, 2 de mayo de 2014

Richard Wagner - Parsifal (Fischer-Dieskau, Kollo, Frick, Ludwig, Kélémen, Hotter; Solti; Wiener Philharmoniker)


Llegamos al último suspiro de Wagner y con ello la conclusión de este merecido homenaje para recordar a Sir Georg Solti y el legado que deja en la obra del genio de Leipzig.

Parsifal supone para mí el punto central del Wagner de Solti (haciendo a un lado el anillo) teniendo en cuenta sólo las óperas "individuales" 
Es donde encuentro un mayor acierto en cuanto a dirección y más que nada de elenco; (para le época) de ensueño, si bien ya algunos estaban en un decline vocal.

Gottlob Frick me da la impresión de que con los años el desgaste de su instrumento hizo que cantara de una forma más pasiva, se le oye un Gurnemanz nobilísimo, sereno, como aceptando y viendo a épocas pasadas con nostalgia, siendo justamente esta característica lo que hace sienta su interpretación adecuada.

El extraño papel de Kundry a quién más se le pudo dar: Christa Ludwig, no hay otra. Lo que atrás hizo como Venus, seducirnos e impactarnos con ese papel, aquí lo traduce de nuevo en una interpretación prodigiosa, de nuevo desafiándose a sí misma, superando lo logrado en el Tannhäuser, siendo para mí la mejor Kundry en disco (con permiso de Waltraud Meier) en fin, esta mujer lo canta todo.

El Amfortas de Fischer-Dieskau me dice mucho, tiene tanto el coraje como lo compasivo, esa linea que divide lo sobreactuado nunca la pasa, sus monólogos los sabe manejar de tal forma que se siente muy vívido su dolor, mostrando todo su talante y abolengo al que nos tiene acostumbrados.

En el papel que da nombre a la ópera tenemos un René Kollo que sólo muestra las cualidades que puede, sin ir más lejos; no es un tenor indicado para cantar a Parsifal (de hecho, ¿qué tenor lo es?) siendo un papel tan difícil, el alemán no cuenta con las herramientas necesarias para abordarlo, y como sabrán (si han seguido el blog últimamente) ya mencioné mi opinión sobre sus papeles Wagnerianos más "espirituales" no me agradan tanto, pero si Solti lo eligió para cuatro de sus grabaciones debe hacer algo bien.

Un lujo estratosférico es el Titurel de Hans Hotter, enorme, pero uno no puede evitar querer escucharlo como lo hecho en la legendaria función de Bayreuth (`62) que quedaría registrada para la historia: como el Gurnemanz más querido por cualquier Wagneriano.

Zoltan Kélémen haciendo lo propio y exacto con Klingsor, no hay tanto qué decir, habiendo muchos grandes en este papel, él sigue lo hecho por otros, y defendiéndose con maestría.

Por el apartado de la dirección Solti hace lo debido; tras las grabaciones de Knappertsbusch, todo aquel que dirigiera Parsifal me imagino tendría esa difícil necesidad de seguir pero no imitar lo hecho por Kna: el modo en que elevaba la partitura a grados de espiritualidad inmensos convirtiéndose en el dios y señor de esta obra.
 Pero Solti no flaquea y como (en la mayoría de los casos) su batuta se mantiene enérgica y firme; sí tiene sus momentos en los que parece carecer de inspiración divina, ciertos lapsos en los que sus tempos son rápidos, pero esto queda en segundo plano cuando terminamos de escuchar el primer acto, la gran tensión del segundo y de ahí hasta los últimos instantes del tercero, moderándose, sin infringirle peso de más a ningún instrumento, sabiendo que estamos ante una obra que no tiene palabras suficientes para alabarla, sólo escuchar y quedar encantados y Solti lo logra con creces, no por nada este Parsifal se encuentra entre las grabaciones en estudio más recomendables por todo lo que nos brinda; y mencionar un coro majestuoso, sobretodo los niños cantores, unos verdaderos ángeles.
 
Finalmente, así cierra un ciclo en cuanto a grabaciones Wagnerianas con un director que aportó mucho a éstas, impuso su ya inmortal marca y que sin él, el Wagner que conocemos ahora no tendría el mismo sentido; para algunos fue un director más, para otros, quien nos adentró en el terreno de esta maravillosa música por primera vez, pero sobretodo queda de manifiesto que Solti fue un amante de la belleza que encontramos en el arte, llamado por quien ha estado escribiendo últimamente gustoso estas lineas "el lenguaje más puro del hombre" la Música, reflejándolo en el inmenso legado que nos dejó y prevalecerá.


Richard Wagner "Parsifal"

Amfortas: Dietrich Fischer-Dieskau
Parsifal: René Kollo
Gurnemanz: Gottlob Frick
Kundry: Christa Ludwig
Klingsor: Zoltan Kélémen
Titurel: Hans Hotter
 Erster Gralsritter: Robert Tear
Zweiter Gralsritter: Herbert Lackner
Erster Knappe: Rotraud Hansmann
Sweiter Knappe: Marga Schiml
Dritter Knappe: Heinz Zednik
Vierter Knappe: Ewald Aichberger
Klingsors Blumenmädchen:
Lucia Popp
Alison Hargan
Anne Howells
Kiri Te Kanawa
Gillian Knight
Margarita Lilowa
Ein Altstimme: Birgit Finnilä

Georg Solti: Wiener Staatsopernchor, Wiener Sängerknaben; Wiener Philharmoniker (1972)

CD I   CD II  CD III  CD IV + Libreto

martes, 22 de abril de 2014

Richard Wagner - Die Meistersinger von Nürnberg (Bailey, Moll, Weikl, Kollo, Bode, Dallapozza, Hamari; Solti; Wiener Philharmoniker)



Los Maestros Cantores Vieneses generan opiniones divididas, por un lado, aquellos que la consideran una gran grabación, la tienen entre sus favoritas y ponen a Norman Bailey entre los mejores Hans Sachs en disco, por otro, los que la destrozan totalmente calificándola como un error en la carrera de Solti. Personalmente yo entraría tanto como detractor al igual que defensor, me parece que tienen sus puntos altos, de gran atractivo como también su lado débil, no alcanzando un lugar de privilegio por los desajustes con los que cuenta.

Tras grabar su inmenso Parsifal, Solti se dio a la tarea en afrontar la enorme empresa de hacerle frente a Maestros (ópera que siempre le guardó especial aprecio, como yo) 
Aquí, en su primer intento, la dirección se antoja y tiene aires de mucha rimbombancia, ya desde la obertura nótese el gran peso que le da a los metales, la Filarmónica de Viena se escucha de maravilla (como siempre) pero es aquí donde encuentro a un Solti no tan apasionado, falto del carisma y encanto que se encuentran dispersados a lo largo de toda la partitura.
La gran festividad, que es uno de los principales motivos inspiradores de la ópera, Solti creo que la sobrepasa, aunque el sentido de la delicadeza me gusta; por otro lado no siento tanto intimismo, contrariamente a su segunda grabación donde mostraba mayor transparencia optando por una lectura más enfocada hacia lo camerístico, teniendo mayor inmediatez y esa percepción de cómo con una orquesta grandísima como la requerida en todo Wagner, se pueden obtener momentos de "pequeñez"
A todo esto pienso que Solti grabó muy pronto Maestros, tal vez si hubiera esperado unos años las cosas pudieron haber salido mejor, con un mejor elenco y una batuta más inspirada, por fortuna se redimió veinte años después; en todo caso, es una grabación que con el tiempo he aprendido a tenerle afecto, amo esta ópera y amo a Solti, y cuando la escucho termino olvidándome un poco (por el encantamiento de la música) de los defectos que encuentro.

En cuanto al elenco, creo haber escuchado que Karl Ridderbusch sería la voz de Hans Sachs y Dietrich Fischer-Dieskau daría vida a Beckmesser, sea esto cierto o no, tanto Bailey como Weikl me parecen francos aunque me gusta más uno que el otro.
Norman Bailey tiene una voz muy amplia y profunda para Sachs, (¿o será que me he acostumbrado a este personaje desde su lado más baritonal con Stewart o Adam?) le da sentimiento el cual noto natural y puro, pero me cuesta trabajo imaginármelo como el querido personaje que aborda, y me quedo con el deseo de haber escuchado a Ridderbusch en sus zapatos, pensando que el resultado sería mejor.

En cambio, Bernd Weikl como Beckmesser me parece una maravilla; muestra sus facetas muy marcadas y desde que se le oye por vez primera, se sabe el carácter interpretativo que le da, casi ridiculizándolo y hasta sobreactuándolo, lo cual no veo negativo. Aun contaba con una voz joven sirviéndose de ésta para una satisfactoria (y graciosa) interpretación.

La pareja de enamorados en general me gusta; ambos ya habían cantado sus respectivos papeles en dos ediciones de Festival de Bayreuth y volverían de nuevo para la edición de `76.
Si bien a René Kollo lo encuentro en mejor estado tanto sentimental como vocalmente en los Maestros Dresdeneses de Karajan, aquí su interpretación me convence con todo y que dibuja a Walther más soberbio que como lo hecho en el `70 con el maestro salzburgués.
Por su parte la voz de Hannelore Bode me parece más que aceptable, aunque es evidente la falta del candor y gracia encantadora que Wagner dispuso en Eva, pero es mejor lo que ella canta y cómo lo canta si tenemos en cuenta a cuanta soprano que haya abordado el papel con una voz que nada tiene qué ver con el carácter aniñado de este bello personaje, de las cuales me pregunto ¿qué hacen cantando esto? destrozándolo por completo.

Pero quien se lleva todos mis elogios es el estupendo Pogner de Kurt Moll, de voz perfecta y con gran riqueza para el rol, seguro en todo momento y demostrando el porqué es uno de los mejores bajos que vinieran a partir de la segunda mitad de siglo XX teniendo esa magia tradicional dejada por un Franz Crass o Gottlob Frick; lo encontramos de nuevo en la grabación de Sawallisch teniendo la misma esencia plasmada aquí siendo ya uno de los
Pogner de garantía.

Al final me resulta hasta cierto sentido algo triste que no haya unos Maestros con la Filarmónica de Viena que guarden un lugar de honor entre las grandes grabaciones de esta bella ópera, (no digo nada de los de Knappertsbusch del `50 o los de Böhm de `44 pues no los he oído) pero como ya señalé, el tiempo me ha dado la oportunidad de aprender a quererla.


Richard Wagner "Die Meistersinger von Nürnberg"

Hans Sachs: Norman Bailey
Veit Pogner: Kurt Moll
Kunz Vogelgesang: Adalbert Kraus
Konrad Nachtingall: Martin Egel
Sixtus Beckmesser: Bernd Weikl
Fritz Kothner: Gerd Nienstedt
Balthasar Zorn: Martin Schomberg
Ulrich Eisslinger: Wolfgang Appel
Augustin Moser: Michel Sénéchal
Hermann Ortel: Helmut Berger-Tuna
Hans Schwarz: Kurt Rydl
Hans Foltz: Rudolf Hartmann
Walther von Stolzing: René Kollo
David: Adolf Dallapozza
Eva: Hannelore Bode
Magdalene: Julia Hamari
Ein Nachwächter: Wener Klumlikboldt

Georg Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker (1975)

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miércoles, 16 de abril de 2014

Richard Wagner - Der Ring des Nibelungen (London, Flagstad, Neidlinger, King, Nilsson, Hotter, Windgassen, Frick, Böhme; Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker)



El anillo del Nibelungo es uno de los viajes musicales más impresionantes que alguien pueda vivir, tan sólo escuchar los primeros minutos del Oro del Rin es ya un momento mágico que no se olvida fácilmente, esa música que surge de la nada y va naciendo de forma inmaculada advirtiéndonos el tamaño de experiencia que estamos apunto de experimentar y que a lo largo de quince horas nos adentra en un mundo que no nos deja escapar.

El sueño primigenio de Wagner siempre fue una conjunción de música y drama y esta obra hace justicia a lo que el compositor emprendería desde sus primeros acercamientos con la ópera, dando rienda suelta a sus dotes como dramaturgo y poeta, en una historia que en otras manos sería algo desconocido, me atrevo a decir.
Buena parte de su vida le dedicó a su concepción, en el transcurso de ésta vendrían Tristán e Isolda y Maestros Cantores notándose una evolución y modo de componer que terminaron por cimentar su genio compositivo.

Es increíble cuando, tras quedar asombrados por las últimas escenas del Oro, se interpone la Valquiria, con los motivos anteriormente escuchados, aquí más desarrollados, que encontraremos en Sigfrido y hasta el pináculo del Ocaso de los Dioses, dejándonos en estado de encantamiento; estoy seguro que todo aquel amante de Wagner atesora ese momento "la primera vez que escuché el Anillo" independientemente de cuál fuera la grabación, guardándolo en lo más recóndito de nuestros corazones.

Alguien puede escuchar Lohengrin o Parsifal con la máxima castidad que encierran en su música, los mismos Tristan y Maestros y darse cuenta del inmenso mundo que Wagner pone a nuestra disposición; al remontarnos al Anillo nos queda claro que los veintiséis años que transcurrieron en su concepción fueron los mismos en que la música abarcaría nuevos horizontes y tendría el estandarte colgado de lo que se conoce como "el sueño Wagneriano" ese que todos nosotros, de manera muy personal y como nos lo dicte nuestra razón, hemos tenido y seguimos sumergidos en él.




Das Rheingold



La ardua tarea de Solti (y de la DECCA) de registrar el Anillo se remonta a finales de los 50´s, encontrar a los cantantes que llenaran los zapatos de los tantos personajes aquí reunidos me imagino no sería algo difícil, estos abundaban en aquellos años cuando el canto Wagneriano vivía una época, si bien no tanto de oro, sí por demás gloriosa, sólo había que voltear la mirada hacia algo llamado Bayreuth y ahí encontrabas a los Wotans, Sigfridos, Brunildas...
Por otro lado, empezaban a emerger nuevas figuras que en años posteriores dominarían la escena, esto dando como resultado la que es la grabación más perfecta en la historia del disco y que difícilmente (por no decir imposible) se volverá a repetir y superar, así pasen las décadas, vengan las nuevas tecnologías o cuanto cantante y director se digne de emprender la inmensa osadía de grabar El Anillo.

En realidad está demás decir los alcances que logran todos y cada uno de los aquí reunidos, al ya saber (y escuchar) lo que logran con sus interpretaciones; "los elegidos" son voces ya legendarias, jamás volverá a haber otros cantantes como ellos, por más triste que esto se oiga, aunque viendo el lado positivo, será el único Anillo que se mantendrá siempre en el Olimpo por sus perfecciones técnicas sin que otro más lo destrone.


Septiembre de 1958: El Oro del Rin empieza a nacer.

Tras tener a los cantantes, el viaje inicia: George London constituye un Wotan antológico, la severidad de su voz no pudo ser más perfecta para el Dios nórdico (ya no volvería para Sigfrido y La Valquiria, la tarea pasaría a otro grande) pero lo que nos dejó es gigantesco.

Tener a quien es La Diosa Nórdica del canto Wagneriano (otra sería Birgit Nilsson) como Fricka es un lujo inabarcable; la Flagstad ya en sus últimos años y aun así el tamaño de su voz sigue resonando como en sus épocas de gloria.

La bella voz de Claire Watson como Freia, el imponente Fafner de Böhme y el ya inolvidable y legendario Alberich de Gustav Neidlinger no hacen sino depositarnos en lo que será el preámbulo de una Odisea que nos reservará momentos gloriosos.



Das Rheingold

Wotan: George London
Donner: Ewerhard Wächter
Froh: Waldemar Kmentt
Loge: Seth Svanholm
Fricka: Kirsten Flagstad
Freia: Claire Watson
Erda: Jean Madeira
Alberich: Gustav Neidlinger
Mime: Paul Kuen
Fasolt: Walter Kreppel
Fafner: Kurt Böhme
Woglinde: Oda Balsborg
Wellgunde: Hetty Plümacher
Flosshilde: Ira Malaniuk

Georg Solti; Wiener Philharmoniker (1958)

CD I & II + Libreto 

Die Walküre



Siete años de espera

Después del Oro, la grabación de Valquiria tuvo que esperar siete años, para estas alturas Solti ya tenía en su haber el Tristán, Sigfrido y El Ocaso de los Dioses dejando para el final la historia de la hija de Wotan.

Algo de gran atractivo en este anillo es que Solti dispuso de siete cantantes que en momentos de sus carreras fueron Brunilda (Flagstad, Nilsson, Jones, Dernesch, Lindholm, Crespin y Wälkki) siendo Birgit Nilsson la más que adecuada en esos años; su enorme caudal vocal es majestuoso.

La pareja de Welsungos es divina; James King en un personaje ya querido y que sería una de sus mejores creaciones y Régine Crespin siendo una de las Sieglindes (junto al ángel de Gundula Janowitz) más bellas.

La enorme vacante que dejó Kirsten Flagstad como Fricka, Ludwig le hace justicia con su bien conocida maestría dando toda una cátedra de canto (como siempre) encontrando en la esposa de Wotan uno más de sus inolvidables personajes.

Gottlob Frick dándonos un feroz Hunding como lo escuchado en su temible Hagen.

Y el caso de Hans Hotter sería lo cuestionable; que si no funciona como Wotan, que ya su voz estaba en desgaste, sea como sea, para mí él es el único Wotan, London lo hace de maravilla, pero Hotter me parece es "el elegido"


Die Walküre

Siegmund: James King
Sieglinde: Régine Crespin
Hunding: Gottlob Frick
Brünnhilde: Birgit Nilsson
Wotan: Hans Hotter
Fricka: Christa Ludwig
Gerhilde: Vera Schlosser
Ortlinde: Helga Dernesch
Waltraute: Brigitte Fassbaender
Schwertleite: Helen Watts
Helmwige: Berit Lindholm
Siegrune: Vera Little
Grimgerde: Marilyn Tyler
Rossweisse: Claudia Hellmann

Georg Solti; Wiener Philharmoniker (1965)

CD I & II  CD III & IV + Libreto

Siegfried



El Anillo corre un riesgo...

Solti completa Tristán, la Nilsson grabaría su Valquiria con Leinsdorf y llega Sigfrido.

Originalmente se tenía pensado darle este endiablado papel a un tenor que no cumplió con las expectativas esperadas por parte de los de DECCA. El cantante anunciado aparentemente sería Ernst Kozub quien había hecho audiciones para ellos; "su Siegfried" (como lo llamaron) sí llegó a grabar partes del tercer acto pero fue evidente el resultado: una falta de preparación y no sabía del todo el personaje, comprometiendo la realización de Siegfried hasta el grado de casi cancelar el proyecto (adiós Ocaso, adiós Valquiria) por fortuna había un cantante "ideal" para ello: Wolfgang Windgassen.
Pero el tener a Windgassen igual supuso algunos obstáculos: el por qué no se le dio el papel en un inicio y que era un cantante con una agenda ocupadísima. Finalmente (y para fortuna de nosotros) accedió cantarlo y exigiendo que sería de nuevo Siegfried en El Ocaso (con todo y que los de DECCA no sabían si se realizaría dicha grabación)

Para este ´62 Windgassen ya tenía en su haber suficientes Sigfridos en Bayreuth, más sería la primera vez que lo llevaría al estudio; es el Siegfried por excelencia a partir de la segunda mitad de siglo XX, varonil y delicado e igualmente dramático por más que su voz no tenga tan marcada esta característica, aun así, se le escucha y uno queda complacido.

Hans Hotter entraría en labor por George London en una acertada elección, nuevamente vuelven los tremendos Alberich y Fafner con Neidlinger y Böhme y la dulce voz de Joan Sutherland como el pájaro del bosque, pero es en definitiva Birgit Nilsson quien se lleva la grabación; se adueña por completo de todo, pasa sin piedad por encima de Windgassen (y de la orquesta) por más que conformen una estupenda pareja, algo similar al Tristan en Bayreuth de Böhm, donde la sueca se lleva todas las palmas. Lo que Böhm logró sacarle como Isolda, Solti lo hace como Brunilda en tan sólo un acto... maravillosa.


Siegfried

Siegfried: Wolfgang Windgassen
Brünnhilde: Birgit Nilsson
Mime: Gerhard Stolze
Der Wanderer: Hans Hotter
Alberich: Gustav Neidlinger
Fafner: Kurt Böhme
Erda: Marga Höffgen
Waldvogel: Joan Sutherland

Georg Solti; Wiener Philharmoniker (1962)

CD I & II  CD III & IV + Libreto

Götterdämmerung



Y al final... el Ocaso.

Llegamos al punto culminante de las jornadas del Anillo, la más complicada y pesada de las partes que lo comprenden; si bien se grabó antes que Valquiria, está claro que es el mayor acercamiento a lo que sería (por decirlo de algún modo) el corazón del proyecto.

Como se leyó en el Siegfried, Windgassen exigió que aquí volvería a encarnar a dicho héroe, siguiendo el mismo camino como lo dejó dos años antes, completando lo iniciado desde aquella primera escena de Sigfrido hasta sus últimos suspiros en el tercer acto de este Ocaso: prodigioso.
Gottlob Frick canta su inmortal y maléfico Hagen, insuperable, con una voz de bajo negra como la noche, como diría Birgit Nilsson; ésta, con el mismo furor de un Windgassen, en estado puro.
Sobresale la pareja de hermanos de Gunther y Gutrune con un acérrimo Fischer-Dieskau y de nuevo la agraciada voz de Claire Watson, que primeramente conocimos como Freia, unas jóvenes Lucia Popp y Gwyneth Jones como dos de las hijas de Rin y cuando parecía no haber más sorpresas, Christa Ludwig como Waltraute pone la guirnalda a todo esto.
  
Más de ciento veinte músicos, obstáculos por los que tuvieron que pasar, anécdotas y sobre todo, siéndoles fiel a un Wagner que vio en esta obra un caudal de posibilidades que si él escuchara pienso quedaría satisfecho. 
Al final fue un proyecto que tardó siete años en completarse y el resultado no pudo ser más perfecto; seguiremos sorprendiéndonos con los gritos de horror de los niños nibelungos por el poder del anillo, los truenos que surgieron de grandes láminas de acero, el martilleo a los yunques al momento del descenso a Nibelheim, la terrorífica voz de Alberich y el reflejo de su invisibilidad, el resonar de la trompa de Hunding, los golpes de la lanza de Wotan, Sigfrido forjando la espada, los dulces murmullos del bosque, o el terrible destino que Alberich dispuso a los dioses: el momento de la destrucción del Valhalla consumido por las llamas, terminando así la magia que iniciara hace más de 50 años, está presente en estos tiempos y seguirá así indefinidamente.


Götterdämmerung

Siegfried: Wolfgang Windgassen
Gunther: Dietrich Fischer-Dieskau
Alberich: Gustav Neidlinger
Hagen: Gottlob Frick
Brünnhilde: Birgit Nilsson
Gutrune: Claire Watson
Waltraute: Christa Ludwig
Woglinde: Lucia Popp
Wellgunde: Gwyneth Jones
Flosshilde: Maureen Guy
1. Norn: Helen Watts
2. Norn: Grace Hoffman
3. Norn: Anita Välkki

Georg Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker (1964)

CD I & II   CD III & IV + Libreto

lunes, 31 de marzo de 2014

Richard Wagner - Lohengrin (Domingo, Norman, Sotin, Nimsgern, Randová, Fischer-Dieskau; Solti; Wiener Philharmoniker)



Viajamos hacia la década del ´80, más precisamente 1985, año en que iniciaron las sesiones de grabación de Lohengrin. Se podría considerar este trabajo como el testamento definitivo de Sir Georg (en terreno Wagneriano, claro) si se omitieran aquellos maravillosos Maestros Cantores de Chicago, algo que sería un desacierto puesto que es una inmensa grabación de la cual ya me referiré en su momento, cuando llegue la hora de hablar de los primeros Vieneses (1975) pero hablemos de este Caballero del Cisne. 

Para la ocasión Solti se hizo rodear de un elenco en lo general bien balanceado, teniendo en la pareja protagonista una que se complementa agradable para el escucha; por un lado Domingo en buen estado y la Norteamericana Jessye Norman, gran intérprete en lengua alemana.

Después de grabar El Holandés Errante tuvieron que pasar diez años para la llegada de Lohengrin (eso sonó a una escena de la ópera) el poco Wagner que grabaría en esa década serían algunas oberturas y preludios con la Sinfónica de Chicago, versiones en concierto con escenas del anillo por ahí del ´82 y el mismo anillo en Bayreuth del ´83 algo atacado por la critica y del que Solti no saldría en forma "triunfal" como lo hecho veinte años atrás (sí, eran otros cantantes ya legendarios e insuperables, otras circunstancias... en fin)
Así las cosas, de finales del ´85 a mediados del ´86 finalmente quedó registrado y lo iniciado en aquel lejano 1958 con El Oro del Rin, culminó con este Lohengrin, el cual se encuentra entre los más aclamados, completando el catálogo estándar de óperas.

Estamos claramente ante una grabación de proporciones enormes y así lo demuestran los cantantes elegidos: Plácido Domingo encuentra en Lohengrin el que es, por encima de cualquier otro, su mejor personaje Wagneriano, esto no es sorpresa, a mi juicio sus demás acercamientos en este repertorio no alcanzan el estado interpretativo y emotivo que le da a este "enviado de Dios" 
El sentimiento que le plasma desde su llegada hasta la despedida, la voz para nada limitada o pequeña (como sucede con otros intérpretes) buen dominio en sus registros graves y agudos e incluso se da a la tarea de apianar las notas (para el gusto del oyente) en los momentos adecuados; tiene el heroísmo quedándole a la altura sin dar muestras de flaqueza dándonos un Lohengrin completo que abarca cada estado de su interpretación.

El retrato que hace Jessye Norman de Elsa me gusta y me parece positivo; sí se le nota que pudo haber dado más en cuanto a estados anímicos, su primer acto es muy bello y el segundo y tercero, donde hay más intensidad dramática, parece haber dejado esto en segundo plano, aunque no se puede negar que lo hace de maravilla, se le oye pura y frágil haciéndole justicia a su hermoso personaje.

Hans Sotin como el Rey Enrique es para mí un buen acierto, tiene la autoridad y honestidad que uno esperaría del gobernante de Brabante, lo escucho hasta paternal, si bien me dio la sensación de un canto "opaco" en el tercer acto pero nada que agrave lo que hasta ese momento demostró.

Es cierto que a Eva Randová le falta esa garra, esa fuerza expresiva propia de un personaje tan malvado como Ortrud; es ella de todo el reparto quien me deja un sabor amargo, tiene poco de malvada, en sus escenas con Telramund y Elsa no la oigo tan llamativa, tan fogosa y termino preguntándome ¿dónde quedó el carácter? Eso sí, tiene una voz apropiada, pero hay que decirlo, también con limitaciones que abarcan lo ya señalado.

Por su parte Siegmund Nimsgern sí siento que tiene la brusquedad y medios necesarios para cantar un buen Telramund, no alcanza lo que logra un Dietrich Fischer-Dieskau o Thomas Stewart pero generalizando, su interpretación termina siendo idónea, sigue la linea que caracteriza al personaje y no cae en lo, hasta cierto punto, decepcionante como con Randová.

La incursión de Fischer-Dieskau como el Heraldo pueda quizá no gustar a muchos pero yo no le veo nada malo, buen canto, cumple el cometido... qué más?

Y la dirección... lejos parece haber quedado lo que Solti hizo en El Holandés, donde su batuta se mantenía al margen de la situación, aquí es la lentitud de su lectura lo que encuentro de gran realce, su modo de enfrentar las páginas sube a otro nivel, hasta ahora no he escuchado un Lohengrin tan poderoso y a la vez tener todo en su lugar, sin que esto le reste lo íntimo y dramático de su esencia a medida que pasan las horas.
Mi favorito sigue siendo el de Kubelik, que por donde lo escuche es genial para mí, y al descubrir lo que logra Solti con el suyo me resulta increíble, el preludio es de gran luminosidad y mucho portento, cómo desarrolla los interludios yendo paso a paso, sin prisa, pausadamente y los clímax orquestales imprimiéndoles mucho peso mostrando su madera de gran sinfonista; si este hubiera sido su último acercamiento a Wagner el adiós sería inolvidable.

Qué más puedo decir, el Lohengrin de Solti vale cada minuto que se le dedique.


Richard Wagner "Lohengrin"

König Heinrich: Hans Sotin
Lohengrin: Plácido Domingo
Elsa von Brabant: Jessye Norman
Friedrich von Telramund: Siegmund Nimsgern
Ortrud: Eva Randová
Der Heerrufer: Dietrich Fischer-Dieskau

Georg Solti; Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker (1986)

CD I & II   CD III & IV + Libreto 

martes, 25 de marzo de 2014

Richard Wagner - Tannhäuser (Kollo, Sotin, Braun, Dernesch, Ludwig; Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Philharmoniker)



Contrariamente a su Holandés, ésta sí es una grabación la cual sería de las primeras opciones a tener en cuenta para conocer la historia de los amores profanos y el trovador pecador. El Tannhäuser en su versión de París siempre le da a la ópera un atractivo mayor por dos factores que para un servidor son esenciales: la famosa escena del Venusberg y una intervención mayor del rol de Venus, puesto quien se encarga de hacerle frente a dicho personaje aquí es sin dudarlo la mejor exponente del papel. Y en lo personal es ésta mi gran favorita y sí, la referencia absoluta del muy variado catálogo que hay disponible.

Es exquisita la lectura que le da Solti a tan seductora partitura; aquí (y de ahora en más, al mando de la estupenda Filarmónica de Viena, que es para mí la mejor orquesta con la cual se puede disfrutar de Wagner) claramente se le puede escuchar apasionado, sin falto de intensidad, los arranques parecen ser los adecuados, hay suntuosidad pero sin romper la delgada linea que divide lo majestuoso de lo excesivo. Inevitablemente no puedo dejar de referirme a la Bacanal, uno de los torrentes orquestales más potentes que escribiera Wagner, donde Solti demuestra de qué sangre está hecho al dirigir espléndidamente, intensificar y atenuar la voz de cada instrumento que se da cita en tan caóticos momentos es de un gran logro para el Húngaro. Otro aspecto de igual atractivo es el manejo de los coros, por un lado el de la ópera de Viena y por otro los niños cantores, tanto con la delicadeza y grandeza necesaria que deben tener como con la belleza en conjunto, embelesándolo todo.

El elenco elegido esta vez es más que solvente; René Kollo como Tannhäuser, si bien personalmente nunca me han terminado de gustar tanto sus roles Wagnerianos más "profundos" o "espirituales" llámese Lohengrin, Parsifal o este trovador, arropado por la dirección lo escucho bien hasta cierto límite, aceptable, pero claro que tiene sus momentos de debilidad y falta del carácter heroico o enardecido que se podría esperar del personaje, siendo el suyo un Tannhäuser algo frío sin llegar del todo a desfasarlo.

Helga Dernesch jugándose la vida aquí (literalmente) con un personaje al cual Wagner abasteció de hermosa música y bellas cualidades, a mi parecer su voz es exacta y le va muy bien pues encuentro su Elisabeth dulce de canto, quizá con uno que otro desajuste pero sí creo le da la expresión adecuada a su papel.

Un joven Hans Sotin como el Landgrave me gusta mucho; voz de gran resonancia y  expansión oyéndosele con franqueza: para mí es un lujo.

Quizá la calidad baje un poco con Victor Braun que pese a esto su Wolfram no es malo y sí me llega a gustar, tiene un timbre que pareciera no es tan atractivo que sin embargo encuentro apropiado para un canto de rico aspecto.

Mención de honor merece la Venus de Christa Ludwig, majestuosa en todo sentido; técnica, vocalidad, expresividad, de lo dramático que pueda resultar, su interpretación habla por sí sola, ella le da una superioridad que difícilmente logra alguien más, un dominio del texto e inteligencia que hace trazar en su Diosa el impulso más erótico y así comprender el porqué Tannhäuser cayera a sus pies. Es la Venus absoluta... qué sería de Wagner sin ella.

Redondeando, Solti nos deja el que es tal vez el mejor Tannhäuser y sin duda, una de las más grandes grabaciones Wagnerianas que todos deben escuchar.


Richard Wagner "Tannhäuser"

Hermann, Landgraf von Thüringen: Hans Sotin
Elisabeth: Helga Dernesch
Tannhäuser: René Kollo
Wolfram von Eschenbach: Victor Braun
Walter von der Vogelweide: Werner Hollweg
Heinrich der Schreiber: Kurt Equiluz
Biterolf: Manfred Jungwirth
Reinmar von Zweter: Norman Bailey
Venus: Christa Ludwig

Georg Solti; Wiener Staatsopernchor; Wiener Sängerknaben; Wiener Philharmoniker (1970)

CD I, II & III + Libreto 

viernes, 21 de marzo de 2014

Richard Wagner - Der Fliegende Holländer (Bailey, Talvena, Martin, Kollo, Jones, Krenn; Solti; Chicago Simphony Orchestra & Chorus)



El Wager de Solti siempre me ha parecido de gran calidad, basta con escuchar su Tannhäuser o el aclamado Anillo para dar cuenta de ello, aunque si bien en ciertas grabaciones no logra dar en el clavo por factores que saltan a la vista desde la primera escucha, llámese un elenco erróneo por no decir mediocre o un director no del todo inspirado y falto de encantamiento, ese que en Wagner se encuentra donde sea; con todo esto y el sabor amargo que resulte por ello, me siguen gustando en gran medida sus grabaciones Wagnerianas y personalmente sí creo que es una opción acertada para iniciarse en ese mundo lleno de Dioses, barcos fantasmas, Valquirias, amores profanos, animales venerados o cálices sagrados.

Su Holandés Errante es una grabación algo desdeñada y desde luego no es de los que uno elegiría en primera instancia para conocer esta ópera, pues sí, el elenco elegido no es tan atractivo y no tiene la suficiente entrega para hacer de ella una joya la cual valga mucho la pena tener a consideración.

Norman Bailey no es ni da muestra de ser un gran Holandés (me recuerda inevitablemente su muy atropellado Hans Sachs) con todo y su voz pesada y profunda que podría resultar idónea para un personaje "oscuro" no le da al registro esa fascinación y su interpretación, por más amplitud que tenga en ella, cae en lo insípido.

La soprano encargada de Senta tampoco siento que tenga los argumentos necesarios en un rol que si bien no es de los "gigantes" de Wagner sí es uno de gran carga y expresividad. 
De René Kollo no hay mucho que decir: un personaje breve que a pesar de esto siento que flaquea como Erik.

Se podría pensar que la inmensa voz de Talvena sería quizá la salvación aquí pero queda en lo normal sin ir más allá; su Daland pese a eso me gusta, no es quien libre este Holandés pero tampoco lo hace quedar en el olvido.
Isola Jones  y Werner Krenn hacen lo correcto como Mary y el timonel respectivamente, nada más.

Al final da la impresión de que todos y cada uno de los cantantes dan lo normal de sus facultades dejando qué desear al escucha y el resultado es, vocalmente hablando, algo inferior.

Y ya que no hubo un héroe en lo vocal pues la carga recae en la dirección que por fortuna, a mi parecer, es estupenda. Personalmente aquí encuentro un Solti correcto en todo momento que dirige su amada Sinfónica de Chicago con pasión, cediendo a una partitura que brilla por su intensidad y notoriedad; el impulso que da desde la obertura hasta el arranque del último acto reflejando con mucho rigor la tempestad que envuelve la obra es muy bien lograda.
Aunque no hay diferencia entre los marineros noruegos y la tripulación del buque fantasma en el tercer acto (algo un tanto negativo pues siempre es un deleite cuando identificas a unos, con lo festivo de sus cantos, y otros, de carácter severo) al coro se le escucha con poderío, intenso.

Una grabación que, pienso yo, los amantes de Solti disfrutarán pero sin esperar maravillas del resto de sus elementos.

Aviso: con esto me propongo subir todo el Wagner de Solti, ya subí el Tristán pero faltaría prácticamente todo, desde este Holandés hasta Parsifal y claro, el Anillo.


Richard Wagner "Der Fliegende Holländer"

Holländer: Norman Bailey
Daland: Martti Talvena
Senta: Janis Martin
Erik: René Kollo
Mary: Isola Jones
Steuermann: Werner Krenn

Georg Solti; Chicago Simphony Orchestra & Chorus (1976)



martes, 11 de marzo de 2014

Un Ballo in Maschera (Bergonzi, Nilsson, MacNeil, Simionato, Krause; Solti; Orchestra e Coro dell´Accademia di Santa Cecilia)


En 1983 Georg Solti grabaría un segundo intento con Ballo in Maschera donde tendría al gran Riccardo de Pavarotti y una muy bella Amelia con Margaret Price, el cual en lo personal es el que más me gusta, dándole a la partitura una fuerza y energía que, pese a las críticas, encuentro gustoso; pero más de dos décadas atrás, en su primer registro, también contó con voces que hacen de ésta grabación una escucha deleitable.

Quisiera referirme primero a la Nilsson: al momento que descubrí su nombre en el reparto confieso que me sorprendí un poco, quizá por el hecho de acostumbrarme a ella y verla como una "Wagneriana" (jamás había oído su Verdi) ¡qué equivocado estaba!
Su Amelia es pura dulzura, muestra su fragilidad y el dolor con mucho sentimiento (en el dueto está para morir) y tras oírle se convirtió en una de mis Amelias favoritas, que con lo anterior dicho, da una interpretación que no pelea con el histrionismo que cuenta, su ya de por sí, débil y encantador personaje.

De igual forma Bergonzi hace de su Riccardo un rol al que le saca todos sus profundos sentimientos; nótese con que tersura canta el "La rivedrá nell´estasi" o el desespero, mesurado y bien manejado, del "Ma s´e me forza perderti" teniendo en técnica y estilo la naturalidad que siempre está caracterizada de hermoso canto Verdiano.

Por su parte Cornell MacNeill siento que sacrifica un poco (sólo un poco) en dramatismo y cualidades histriónicas; están ahí, pero las siento por momentos algo moderadas, tampoco siendo esto algo negativo, pues sí es un buen Renato que se sirve del sentimentalismo para encarar sus páginas más tensas y desgarradoras.

Y llegando a la dirección de Solti, pues siempre me ha gustado, aquí no muy lejos de cómo se le escucha en su posterior del ´83 teniendo las mismas propiedades rimbombantes, para bien o para mal, pero como yo, que desde hace tiempo me considero ya un Soltiano, creo no tener opinión negativa al respecto.

Una grabación que se completa con la correcta Ulrica de Giulietta Simionato y Tom Krause como Silvano.


Giuseppe Verdi "Un Ballo in Maschera"

Riccardo: Carlo Bergonzi
Amelia: Birgit Nilsson 
Renato: Cornell MacNeil
Ulrica: Gulietta Simionato
Oscar: Sylvia Stahlmann
Silvano: Tom Krause
Samuel: Fernando Corena
Tom: Libero Arbace
Un giudice: Piero de Palma
Un servo d'Amelia: Vittorio Pandano

Georg Solti; Orchestra e coro dell'Accademia di Santa Cecilia, Roma (1960)


CD I & II  

jueves, 6 de marzo de 2014

La Traviata (Scotto, Kraus, Bruson; Muti; Philarmonia Orchestra)



Hoy se cumple un aniversario más del estreno de Traviata y no quería pasarlo por alto, celebrándolo con esta grabación que en lo personal me gusta y le veo pocos puntos negativos.

La Violetta de Scotto la escucho con la suficiente soltura que debió cargar con el tiempo, tiene sus bajas en la estridencia que le es inevitable emitir al dar con las notas altas, pero fuera de eso sí es conmovedora, maneja bien el dramatismo, se mantiene con un vivo sentido del dolor y se nota su trágica evolución con el pasar de los actos.

A Kraus se le oye joven a pesar de contar con más de 50 años para el momento de la grabación, aús asi es un Alfredo que transmite sus deseos y pasiones con un canto delicado.
El Germont de Bruson me gusta bastante; lo noto clásico, tradicional (soy partidario de la voz del barítono)
Muti le es fiel a la partitura tanto añadiéndole (las cabalettas de Alfredo y Germont o las segundas estrofas del "Ah fors´e lui" y "Addio del passato") como omitiéndole (el Mi bemol de "Sempre Libera" o el Do del "O mio rimorso") dando una versión sin cortes y dirigida magistralmente.

Giuseppe Verdi "La Traviata"

Viioletta: Renata Scotto
Alfredo Germont: Alfredo Kraus
Giorgio Germont: Renato Bruson
Flora Bervoix: Sarah Walker
Annina: Cynthia Buchan
Il Barone Douphol: Henry Newman
Il Marchese d´Obigny: Richard Van Allan
Il Dottore Grenvil: Roderick Kennedy
Gastone de Letoriéres: Suso Mariategui
Giuseppe: Max-René Cosotti
Commissionario: Christopher Keyte


Riccardo Muti; Philarmonia Orchestra (1982)

CD I & II

martes, 4 de marzo de 2014

Cosí Fan Tutte (Janaowitz, Prey, Fassbaender, Schreier, Grist, Panerai; Böhm; Wiener Philharmoniker)



Esta es una de las grabaciones de Cosí Fan Tutte que más me gusta por reunir a unos interpretes que en territorio Mozartiano siempre los he encontrado más que exactos; aparte por ser de mis óperas favoritas.
Grabada en vivo en Salzburgo (1974) reúne de todo: Karl Böhm, que ya sabrán qué opinión tengo de él y su Mozart: no le pongo pero alguno.
En la pareja de hermanas tenemos la bella Fiordiligi de Janowitz (para enamorarse de ella) bien frágil y mucha dulzura derrocha su canto, y Brigitte Fassbaender que muestra una Dorabella con mucha expresión, un poco más en estado de exitación, de fogosidad.

En sus parejas están los siempre correctos Schreier y Prey que en todo momento están naturales, sin esfuerzo y graciosos (¡por más que casi esté sucediendo una tragedia en el escenario!)

Me gusta mucho el Don Alfonso de Rolando Panerai; puedo escuchar e imaginarme, por su manera de interpretar, a un verdadero viejo malicioso al que sólo le importa su dinero.
Por decir puntos negativos sería la Despina de Reri Grist; no me termina de gustar su voz, muy niña se le oye (como ya lo dije en El Rapto) y unos recortes a la partitura que hacen el registro se acomode en dos discos (siendo tan bella música no entiendo por qué esos tajazos que le quitan casi media hora, aunque siendo justos, la dirección de Böhm fluye rápida y no creo que haya alcanzado las tres horas habituales con sus páginas completas)

Aún así sigue siendo un "Cosí" que debe figurar en cualquier corazón Mozartiano, como el de un servidor.


W. A. Mozart "Cosí Fan Tutte"

Fiordiligi: Gundula Janowitz
Dorabella: Brigitte Fassbaender
Guglielmo: Herman Prey
Ferrando: Peter Schreier
Despina: Reri Grist
Don Alfonso: Rolando Panerai

Karl Böhm; Chor der Wiener Staatsoper; Wiener Philharmoniker (Salzburger Festspiele 1974)

CD I  CD II  

viernes, 28 de febrero de 2014

La Fille du Régiment (Sutherland, Pavarotti, Malas, Sinclair, Bonynge; Chorus & Orchestra of The Royal Opera House)



Hay grabaciones que se vuelven clásicas desde el inicio, desde la primera escucha, y esta Hija del Regimiento tendrá esa fama por siempre. Qué más se puede decir de una grabación que tiene 46 años y se le sigue escuchando tan nueva, fresca, como si el paso del tiempo no le haya cobrado valía y la palabra "perfecta" le viene como anillo al dedo.

Son varios los factores de su éxito, el que salta a la vista de inmediato, sus voces: tener a Sutherland y Pavarotti, una de las parejas más queridas y recordadas en la historia de la ópera, en estado puro es incalculable; ya todos saben la historia de éxito que el tenor italiano cosechó a raíz del personaje de Tonio e hiciera que acaparara la atención de toda Gran Bretaña tras aquellas presentaciones que se dieron en Covent Garden donde mostraba de qué estaba hecho dejando maravillados a los ingleses o la espectacularidad y despliegue que te podría dar La Stupenda con el colorido personaje de Marie cuyo papel pareciera le fue escrito para ella (desde que eschuchas su voz por primera vez te genera una sonrisa)

Los demás personajes también cargan con su atractivo: Monica Sinclair hace una muy graciosa Marquesa y Malas le da a Sulpice su toque de comicidad que impregna toda la obra, la cual se pasa demasiado rápido pero se disfruta de principio a fin y risa tras risa.

 Es un clásico... un clásico de siempre.


Marie


Gaetano Donizetti "La Fille du Régiment"

Marie: Joan Sutherland
Tonio: Luciano Pavarotti
Sulpice: Spiro Malas
La Marquise de Berkenfield: Monica Sinclair
Hortensius: Jules Bruyére
Le Caporal: Eric Garrett
La Duchesse de Crakentorp: Edith Coates
Un Paysan: Alan Jones

Richard Bonynge; Chorus & Orchestra of The Royal Opera House, Covent Garden (1968)

CD I & II  

lunes, 17 de febrero de 2014

Il Trovatore (Pavarotti, Sutherland, Wixell, Horne, Ghiaurov; Bonynge; London Opera Chorus, National Philharmonic Orchestra)



Como en su momento me sucedió con Rigoletto, al momento que escuché "Il Trovatore" fue como si una fuerza desencadenada e incontrolable se apoderara de mí pues a pesar de partituras como las de "La Forza del Destino" "Don Carlo" u "Otello" sigue siendo la música del Trovador la que considero como una de la más poderosa que escribiera "Il Maestro"
Escena tras escena iba dejándome maravillado con lo que enseguida supe cómo es o lo que es una ópera de Verdi: poderío. Con el tema español tan conocido en el ámbito Verdiano, la historia de este fatal triángulo amoroso me atrajo como pienso de igual forma al Maestro el texto de García Gutiérrez le atrajera por su intensidad dramática, lenguaje apasionado y final trágico, perfectas para ponerle música y convertirse en una de las tantas óperas que se mantienen vigentes al verse representada en los grandes teatros: Viena, Berlín, Milán, Nápoles, Venecia, Barcelona, N.Y, Londres... en fin.... Trovatore es (como dijera en Rigoletto) una fuerza de la naturaleza.

La Grabación:


Este fue mi primer Trovador y por consiguiente el primero del que me enamoré; así como Leonora se enamoró de Manrico, lo mismo pasó conmigo en esta grabación; le tengo gran afecto aún sin ser una versión de referencia lo sé, de hecho ¿cuál grabación se puede considerar como tal habiendo un vasto registro de esta ópera? ¿Serafin con Lauri-Volpi y la Callas del ´50 o ´51 -no recuerdo bien-? ¿Karajan en Salzburgo con Leontyne Price y el auténtico Trovador de Corelli? el tiempo lo dirá... o la crítica.


Sí, sé que se le acusa de ser muy belcantista, oye, tienes a una Joan Sutherland, Pavarotti y a Marilyn Horne aunque en esos momentos de mis primeras escuchas sólo conocía al tenor italiano, muy poco a La Stupenda y no sabía quién era un Ingvar Wixell, Nicolai Ghiaurov o la misma Horne pero me dije ¡que buenos cantantes! y quizá por el afecto que le guardo no tengo una crítica negativa para ellos, que claro, las hay, como el Conte de Wixell, algo apagado en algunos momentos de igual forma gustándome.
Otra cosa que me impresionó fue esa escena de Manrico y Azucena cuando ésta narra la "storia funesta" Horne le exprime todo el dramatismo a su personaje, filosa en agudos y oscuros los registros bajos.

Concluyendo y tras haber escuchado ya no sé cuántos Trovadores en los últimos años, aún recurro a éste y me sigue gustando el "D´amor sull´ali rosee" de Sutherland, un enamorado Wixell cantando su "Il balen del suo sorriso" o a Pavarotti bien plantado en "Ah si, ben mio" y su poderosísimo "Di quella pira" como hicieran desde "la primera vez"



Giuseppe Verdi "Il Trovatore"

Manrico: Luciano Pavarotti
Leonora: Joan Sutherland
Il Conte di Luna: Ingvar Wixell
Azucena: Marilyn Horne
Ferrando: Nicolai Ghiaurov
Ruiz: Graham Clark
Ines: Norma Burrowes
Un vecchio zingaro: Peter Knapp
Un messo: Wynford Evans

Richard Bonynge; London Opera Chorus; National Philharmonic Orchestra (1976) 
CD I   CD II 

lunes, 10 de febrero de 2014

Die Entführung aus dem Serail (Augér, Grist, Schreier, Neukirch, Moll, Böhm; Rundfunkchor Leipzig, Staatskapelle Dresden)


El Rapto en el Serrallo es ciertamente una de las óperas más dinámicas que salieran de la pluma de Mozart; todos esos exóticos adornos orquestales que nos transportan de inmediato (desde la obertura) a donde tiene lugar la acción: la Turquía del siglo XVIII cuya vida y cultura "diferente" coquetearían con el genio Salzburgués para la composisción de esta bella ópera.
El componer una obra donde se desarrolla la trama en un Serrallo (especie de harenes o prostíbulos donde se mantenían a bellas jovenes para servir al sultán) debió causar cierto impacto en la sociedad Vienesa del siglo XVIII pero eclipsado por ser un hermoso canto a lo "Alemán" teniendo esa identidad de nacionalismo a la que Mozart sucumbiera.
Es también su primera gran comedia que tiene sus ya clásicos modos en la concepción de los personajes: los dramáticos y los cómicos, complementándose para que la historia fluya de manera natural con un libreto bien escrito y una música por demás perfecta, celestial, en fin, todo lo de Mozart sabemos, es de ese tamaño.


La Grabación:

A Arleen Augér la escucho plena; en su primer aria se le siente cómoda alcanzando las difíciles y demandantes notas que Mozart escribiera para el bello personaje de Konstanze, igualmente expresa bien su dolor y delicadeza con esa voz limpia.
Siempre me han gustado los personajes Mozartianos de Peter Schreier y como Belmonte me deja el mismo sabor de boca: una interpretación agraciada, bien abordada mostrando su lado tierno y aguerrido.
La Blonde de Grist no me agrada mucho; escuchar ese tono demasiado aniñado se vuelve algo molesto pero sí brilla un poco en la coloratura.
Jamás he tenido una opinión negativa en cuanto al canto de Kurt Moll, ya sea en Wagner o aquí, su Mozart. La nobleza de su voz, haciendo que sus personajes atrapen mi atención, pues los delinea de una  forma tan pura teniendo en Osmín esas mismas cualidades.
Cada vez disfruto más el sonido que genera la Staatskapelle; de una tersura, un brillo orquestal y ese "algo" que sus grabaciones tienen convirténdola sin duda en una orquesta que compita al lado de grandes conjuntos como la Wiener o Berliner Philharmoniker, y si sumamos a esto una dirección como la del maestro Böhm el resultado nos garantiza una escucha para el deleite.


W. A. Mozart "Die Entführung aus dem Serail"

Bassa Selim: Otto Mellies
Konstanze: Arleen Augér
Belmonte: Peter Schreier
Osmín: Kurt Moll
Blonde: Reri Grist
Pedrillo: Harald Neukirch

Karl Böhm: Rundfunkchor Leipzig; Staatskapelle Dresden. (1973)

CD I & II